Entender de Vinos “como aparentarlo”

Entender de Vinos “como aparentarlo”

Reglas generales para parecer un “Entendido en Vinos”.

Recomendaciones

Muchas veces salimos a comer y tenemos dudas acerca de qué vino elegir para acompañar nuestra comida o simplemente queremos ofrecer una reunión en casa y queremos dar una buena impresión.

Sea cual sea el motivo, aquí te damos algunas recomendaciones, que te ayudarán a parecer un experto en vinos.

Lo primero que tienes que saber es que el vino aporta una buena combinación de sabores. Por lo tanto, tienes que pensar en la receta del plato e imaginar su sabor con el del vino, teniendo cuidado de que ninguno prevalezca sobre el otro. Los sabores de la comida y el vino deben estar en perfecta armonía.

Estas son las sugerencias:

Como regla general, los vinos blancos suelen acompañar a los pescados, mariscos y en algunas ocasiones a los menús de carnes blancas. Los vinos tintos van muy bien con las carnes rojas y los vinos dulces con los postres. Si deseas puedes servirlos como aperitivo.

  • Deja que el vino se airee un poco luego de quitar el corcho. En caso de vinos añejos se recomienda dejarlos airearse al menos una hora antes de tomarlo.
  • Cada tipo de vino tiene que ser tomado en su temperatura correcta. Los vinos rosados se sirven frescos. Los tintos, a temperatura ambiente, y los blancos, muy frescos, pero nunca helados. No tienes que colocar hielo en el vaso. A lo sumo, puedes poner la botella en un cubo con hielo o cubitera.
  • También tienen un orden correcto de aparición en la mesa. Los vinos blancos se deben servir antes que los tintos. Los vinos jóvenes tienen que servirse antes que los más añejos y los vinos de sabor más suave se ponen en la mesa antes que los de sabor más intenso.
  • Desecha la primera parte de vino, para eso tienes que colocarlo en una copa. Que tienes que destinar a ese específico fin. En ese primer trago van los pequeños restos de corcho que pudieran haber quedado en el pico de la botella al descorcharla.
  • Toma la copa por el tallo, nunca abrazando el recipiente. Porque así calentarás el vino, ya que nuestra temperatura corporal es de 36° aproximadamente.
  • Ten en cuenta que los vinos no deben permanecer en la estantería ni en bodegas durante muchos años. Al menos que sea uno de mucho estacionamiento. Lo más recomendable es abrirlos dentro de sus fechas óptimas de consumo.
  • Acompaña una buena comida con un vino de la misma calidad. No queda bien estropear la comida con un vino de baja calidad.

Con estas pequeñas recomendaciones, serás todo un experto en vinos.

Servir un vino: Cuál es la temperatura ideal

Servir un vino: Cuál es la temperatura ideal

Cuál es la temperatura ideal para servir un vino

Aunque no lo creas la temperatura es un requisito fundamental para destacar las cualidades del vino. Antiguamente se aconsejaba tomar vino tinto por ejemplo, a temperatura ambiente.

Ahora se sabe que dicha temperatura es la que ronda entre los 16°C y 18°C.

Vinos Tintos

Servir un vino tinto a una temperatura no adecuada puede modificar la percepción de sus características. Para que pueda preservar todos sus matices y que éstas sean percibidas correctamente, el vino tinto se debe servir a una determinada temperatura.

La razón principal es que una temperatura más alta puede provocar la volatilidad del alcohol haciendo que éste inunde el paladar y no sea posible captar adecuada toda la complejidad de su aroma. Además, la evaporación del alcohol provoca que se sientan los aromas menos agradables del vino.

El rango de temperatura adecuado difiere para los vinos tintos jóvenes y los de crianza. Si los vinos tintos jóvenes se sirven dentro del rango de los 12°C y 15° C se logrará resaltar su frescura y todo su aroma con matices florales.

En cambio los vinos tintos de crianza necesitan una mayor temperatura para lograr ese efecto, siendo la ideal, la que se encuentra entre los 16°C y 18°C.

Por lo tanto, a veces, especialmente en verano o ambientes climatizados, necesitarás mantenerlos fríos en cubeteras con hielos. Es más, algunas comidas suben la temperatura, así es necesario llevarlo a la mesa con menos grados.

Vinos Blancos y Rosados

Para disfrutar el aroma frutal de los vinos blancos secos jóvenes se deben servir a una temperatura que se encuentre entre los 7°C y 10°C. Si los servimos a una temperatura más alta se destacará el alcohol y si la servimos a una temperatura más fría resaltaremos su acidez enmascarando por completo el carácter del vino.

En cambio, se recomienda servir a una temperatura más fría los vinos blancos dulces. A unos 6°C, por ejemplo, resaltaríamos su propiedad frutal y dulzura.

Para no perder las complejas notas del roble, se recomienda servir los vinos blancos de crianza, a una temperatura que se encuentre entre los 10°C y 12°C. Perdiendo dicho aroma si los servimos a una temperatura más baja.

Los vinos blancos generosos se deben servir entre los 7°C y 10°C.

Mientras que la temperatura ideal para servir un vino rosado varía entre los 6°C y 8°C.

Cavas

Se recomienda servir este vino espumoso a una temperatura que oscila entre los 5°C y 7°C.

Cómo catar un vino

Cómo catar un vino

Cómo catar un vino

El secreto de saber catar un vino está en los sentidos y la memoria. Es decir, tienes que recordar aromas, sabores y colores de la naturaleza y compararlos con lo que te ofrece el vino. Por lo tanto, si un vino te recuerda a una torta de chocolate vas por buen camino.

1° No tener miedo

Si bien es cierto que al principio no podrás diferencias entre un vino muy bueno y uno excelente. Pero anímate, porque sabrás cuáles son las características de uno bueno y uno malo. Así que no te asustes y comienza a opinar, aunque sea la primera vez.

2° La cata

Degustar un vino es básicamente un proceso deductivo que incluye una evaluación sensorial, donde participa la vista, el olfato y el gusto. Utilizar todos los sentidos te permitirá distinguir las distintas variedades y hasta incluso procedencias.

A través de la vista, podrás detectar la limpidez y calidad visual del vino. A través del olfato detectarás la complejidad de los aromas que contiene para finalmente develar las sensaciones táctiles y de sabor en el paladar.

Vista

Partimos de la vista y para ello tienes que llenar de vino hasta un tercio de la copa. De esta manera tendrás la libertad de mover el vino sin temor a volcarlo.

Ahora mira atentamente desde el centro de la copa hacia los bordes contra un fondo blanco. Y lo primero que podrás detectar es si se trata de un vino de crianza o joven. Sólo por el color, ya que los vinos tintos toman un tono teja cuando son guardados por varios meses en barrica y si se trata de vinos blancos, la crianza le brinda reflejos dorados.

Hazlo girar por las paredes de la copa y se formarán las llamadas piernas o lágrimas, esto delatará la proporción de alcohol. Si quedan bien marcadas, tiene mayor contenido alcohólico y glicerol.

Nariz

Ahora es el turno del olfato. Para comenzar tienes que acercar la nariz y oler sin mover el vino. Aquí obtendrás tus primeras impresiones, luego mueve el vino y sentirás los nuevos aromas que suelta. Anótalos hasta que los olores te sugieran algo.

Lo más fácil es descubrir cuando el vino ya pasó su momento porque tiene aromas bien diferenciados de huevo, repollo, ajo, azufre o vinagre.

Si en cambio notas fuertes aromas a manzana o frutas pasadas, se trata de un vino en el que se ha excedido en oxidación. Si se trata de un aroma a humedad, moho o corcho, se trata de un tapón de mala calidad.

Boca

La lengua es el órgano principal de esta etapa y antes que todo tienes que tener en claro dónde percibirás los distintos sabores.

En la parte de atrás de la lengua detectarás el sabor amargo; adelante, el dulce; a los lados y atrás, los ácidos y a los lados adelante lo salado. Descubre de a poco todos los sabores y anota como los olores.

En el paladar podrás sentir el cuerpo del vino, el alcohol y la intensidad de los sabores. Además de la astringencia que brinda los taninos del vino. Compáralos con el té, la suavidad de los taninos es una virtud del vino.

Para pasar correctamente esta etapa tienes que tener en cuenta la temperatura. Pero en fin la percepción final, es decir, la unión de todas las características que notaste determinará si se trata de un buen vino o no.

Cómo conservar los vinos

Cómo conservar los vinos

Cómo Conservar Los Vinos

Quien no sueña con una colección propia de vinos. Pero al decidirse a comenzarla. Empiezan las dudas, cuánto dinero necesitaría y cuáles son los que me conviene coleccionar y cuáles no.

Lo primero que debes saber es que no es necesario realizar una gran inversión. Para tener un grupo de botellas en almacenamiento.

Si elegimos un rincón fresco y oscuro en nuestra casa podemos conservar vinos tintos. Que seguirán con su añejamiento enriqueciendo su sabor año tras año.

Regularmente salen ofertas de vinos nobles que son ejemplares de varietales o mezclas prestigiosas. Aprovecha estas oportunidades y comienza tu propia bodega de vinos.

Condiciones de almacenamiento

Para un eficiente almacenamiento de vinos se tiene que tener en cuenta ciertas precauciones y normas básicas. Como elegir el lugar adecuado, posición correcta de las botellas, además de la temperatura y humedad aptas para cada tipo de vino.

Al elegir el lugar que será destinada a la vinoteca, ya sea un armario o un sótano. Tienes que tener en cuenta las medidas, ya que las botellas tienen que estar acostadas, sin recibir luz directa y a una temperatura baja y constante. Que variará de acuerdo al tipo de vino que desees coleccionar.

En la etiqueta de los vinos generalmente se indica la temperatura adecuada para su almacenamiento. Pero existe una referencia general que puedes tener en cuenta:

  • Tintos ligeros se mantienen a una temperatura de entre 11° y 14°.
  • Tintos con cuerpo entre 14° y 16°.
  • Rosados necesitan una temperatura de entre 8° y 10°.
  • Blancos secos deben estar a una temperatura de entre 7° y 9°.
  • Blancos con cuerpo entre 9° y 11°.

Qué vinos elegir de acuerdo al tipo de comida

Una vez que tengamos nuestra colección, no hay nada mejor que mostrarla a nuestros amigos y familiares en una comida especial. Para eso tenemos que saber qué vino va con cada comida. Aunque en la actualidad se acostumbra a servir un único vino para toda la comida. Puedes tener una atención especial para tus amigos y familiares.

Aquí te damos algunas reglas básicas para elegir el tipo de vino adecuado para enriquecer el menú de tu reunión.

  • Vinos blancos
    • Ligeros: Pescados blancos.
    • Con cuerpo: Pescados azules, mariscos y salsas.
  • Vinos Tintos
    • Ligeros: Carnes rojas.
    • Con cuerpo: Carnes rojas y caza
  • Vinos Rosados: Carnes blancas.

Si esta buscando una vinoteca para tener sus vinos bien conservados, estas son algunas opciones.

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